Conversan con tus clientes
Por WhatsApp, web o voz. Contestan, piden lo que falta, agendan y saben cuándo pasarle la plática a una persona.
- Atención
- Calificar
- Citas
- Documentos
Agentes de IA para negocios en México
Diseñamos, construimos y operamos agentes que atienden clientes, califican prospectos, publican en redes, capturan en tus sistemas y te avisan cuando algo necesita a una persona.
Con aprobación humana Registro de cada acción Operados desde México
Se conectan con lo que ya usas
Catálogo de agentes
Estos son los que más piden los negocios. Cada uno se adapta a tu giro, tus reglas y tus sistemas. Si lo tuyo no está aquí, el diagnóstico lo define.
Hace las preguntas que faltan, califica con tu criterio y le pasa a tu vendedor solo los que valen la pena.
ConversaContesta precios, horarios, existencias y dudas frecuentes. Escala con resumen cuando el tema es delicado.
ConversaOfrece horarios reales, agenda, confirma y reprograma en tu calendario sin que nadie conteste el teléfono.
ConversaLe vuelve a escribir a quien dejó de contestar, con el tono y el número de intentos que tú definas.
Segundo planoPrepara, programa y publica el contenido del mes en Facebook, Instagram y LinkedIn, y te pide el visto bueno.
Segundo planoAvisa vencimientos, manda recordatorios de pago y concilia lo que entra. Lo dudoso espera tu aprobación.
ConectaMete pedidos, facturas o pagos en tu programa administrativo igual que lo haría una persona, aunque no tenga API.
Maneja la PCSaca el reporte del día de tus sistemas, lo arma y te lo manda antes de que abras.
Maneja la PCLee lo que llega, decide de qué se trata y a quién le toca, y lo etiqueta o lo reparte.
Segundo planoPide documentos, revisa que sean los correctos y estén vigentes, y avisa qué falta.
ConversaLe preguntas por ventas, pendientes o clientes, le dictas respuestas y las manda. Para el dueño o el equipo.
Te asisteVigila existencias, precios de proveedores o vencimientos y actúa o avisa cuando algo se sale de rango.
Segundo planoNuestra postura
Un agente no viene a quitarle el puesto a tu gente. Viene a quitarle lo repetitivo: la captura, el seguimiento, el reporte de todos los días. Tu equipo se queda con lo que necesita criterio y atiende más sin crecer la nómina.
La meta es que el negocio crezca sin tener que contratar para cada tarea nueva.
Quien hoy captura y persigue pasa a revisar, aprobar y atender lo que importa.
Horas que se dejan de gastar, respuestas que no se pierden y errores que no se repiten. Lo medimos desde el diagnóstico.
Cómo trabajan
Antes de hablar de tecnología, hay que saber qué tipo de trabajo quieres delegar. Muchos proyectos combinan dos. Algunos agentes trabajan completamente solos; la mayoría trabajan junto con tu gente y le piden el visto bueno en lo que importa.
Por WhatsApp, web o voz. Contestan, piden lo que falta, agendan y saben cuándo pasarle la plática a una persona.
Abren el programa, capturan, exportan y cruzan como lo haría una persona en esa pantalla. Para software sin API.
Corren en horario o cuando pasa algo. Vigilan, actúan y avisan cuando terminan o cuando algo se sale de lo normal.
Cuando hay API, base de datos u hoja de cálculo, entran por ahí. Mueven información entre herramientas y deciden lo chico en el camino.
Un copiloto para el dueño o el equipo: le preguntas por tu información, le dictas y te prepara cosas con tus herramientas.
Un turno de noche
Los mensajes siguen llegando, los pedidos se acumulan, los reportes esperan a que alguien los saque. Todo lo que hoy se hace a mano, mañana a primera hora, sigue ahí.
Contesta, revisa, captura, cruza información y decide lo que ya decidiste que puede decidir. Lo que no, lo deja marcado para una persona.
Con registro de cada paso. Así se construye un agente que aguanta años: no haciendo de todo, sino una cosa bien, con límites claros y alguien que lo revisa.
Garantías
Todo lo que haría una persona de confianza en tu negocio, con una diferencia: aquí queda registro de todo y los límites están escritos.
Mandar dinero, borrar algo, comprometer una fecha. Eso se queda en pausa, con el contexto enfrente, hasta que alguien aprueba.
Qué leyó, qué decidió, qué hizo y cuánto tardó. Si algo salió mal, se ve exactamente dónde y por qué.
Un agente de atención no entra a tu banco. Uno que maneja la computadora solo abre los programas que se le dieron.
Cualquiera de tu equipo lo detiene en el momento. No hay que llamarnos.
Un agente gasta por cada uso. Se le pone un límite mensual y sabes cuánto costó cada cosa que hizo.
Contraseñas cifradas de tu lado, conexiones de salida sin abrir puertos, servidores en México y aviso de privacidad listo.
Cómo empezamos
No vendemos un agente sin saber qué va a hacer ni con qué. Todo empieza por entender el trabajo que quieres delegar y en qué sistemas vive.
Revisamos el proceso, quién lo hace, con qué sistemas y qué puede salir mal. Te decimos por escrito qué agente conviene, cuánto cuesta y cuánto tarda.
Una semanaDefinimos qué decide solo, qué espera aprobación y qué nunca toca. Sus herramientas, sus límites, su tono y a quién le avisa.
Con tu equipoLo armamos y lo probamos con casos reales en modo ensayo: ves qué haría sin que haga nada todavía.
Dos a cuatro semanasCorre con monitoreo, reportes y una persona del otro lado. La mensualidad cubre los ajustes cuando tu negocio o tus sistemas cambien.
MensualidadPor giro
Ejemplos de arranque. En el diagnóstico se aterriza a cómo trabaja tu empresa.
Precios
Cada agente se cotiza después del diagnóstico, pero no te vamos a hacer adivinar. Estos son los puntos de partida.
Revisamos el proceso y tus sistemas y te decimos por escrito qué agente conviene, cómo, cuánto y cuánto tarda.
Un agente que conversa arranca en $8,000; uno que trabaja solo o conecta sistemas, en $12,000; uno que maneja tu computadora, en $17,000.
Monitoreo, reportes, consumo de IA y ajustes cuando algo cambie. Es lo que hace que un agente aguante años y no semanas.
Precios en pesos más IVA. Proyectos al 50% para arrancar y 50% cuando el agente entra a producción. Los conectores a sistemas que no tienen forma de conectarse se cotizan aparte y se construyen una sola vez.
Quién está detrás
Soy Eduardo González. Mi trabajo diario lo llevan agentes: uno que me escucha por voz y me contesta, uno que maneja mi navegador y mis sistemas mientras hago otra cosa, y varios que atienden y dan seguimiento por WhatsApp. Llevo años construyéndolos para empresas de distintos giros, y también para mí.
useagents es eso mismo, diseñado para tu negocio. Hablas conmigo desde el diagnóstico hasta que el agente lleva meses corriendo. No hay un vendedor en medio ni un equipo que no conozcas.
Preguntas frecuentes
Casi siempre se sabe en la primera plática. Si el trabajo es contestar a gente, es uno que conversa. Si es operar un programa, uno que maneja la computadora. Si es vigilar y actuar sin que nadie pida nada, uno de segundo plano. Muchos proyectos combinan dos, y el diagnóstico lo deja por escrito.
Para eso existen los agentes que manejan una computadora: usan el programa por su pantalla, con tu usuario, igual que tu gente. No necesitan que el proveedor del sistema haga nada.
Puede. Por eso lo delicado no lo decide solo: espera a que una persona apruebe, con el contexto enfrente. Y cada acción deja registro para ver exactamente qué pasó y corregir.
El agente se ajusta. Esa es la razón de la mensualidad: no es una renta, es que haya alguien del otro lado cuando cambie una pantalla, un proceso o una regla.
Tuyo. Queda a tu nombre, con documentación para que otro técnico lo pueda seguir. La mensualidad es por operarlo y mantenerlo, no por dejarte amarrado.
El diagnóstico, una semana. Un agente que conversa, de una a dos semanas. Uno que trabaja solo o maneja una computadora, de dos a cuatro, según cuántos sistemas toque.
No, y no lo recomendamos. Vemos a los agentes como la forma de crecer con el mismo equipo: que no tengas que contratar a alguien más para cada tarea nueva, no que corras a quien ya tienes. Lo repetitivo se lo lleva el agente y tu gente pasa a revisar, aprobar y atender lo que necesita criterio. Cuando el equipo entiende eso, coopera; cuando siente su puesto amenazado, no.
Empieza por el diagnóstico
Te decimos qué tipo de agente conviene, cuánto cuesta y cuánto tarda, sin compromiso de nada más.
O por correo: [email protected]